sábado 6 de noviembre de 2010
Evolución
¡Aquí estoy de nuevo! Contento, renovado y extrañado, pues no me imaginaba volviendo a escribir por aquí. En realidad, sólo había entrado por aquí a borrar comentarios de spam, y, como aparecen todos juntos, al final he terminado viendo algunos comentarios que me he alegrado de leer, como alguno de mi hermano Nacho; sin embargo, también he visto algunos de algún que otro fantasma del pasado, que, de momento, no quiero borrar, no por ningún cariño especial (ni ordinario), sino porque me recuerda grandes errores y grandes aprendizajes.
Mi lección personal de últimamente, la sinceridad. Nunca me hartaré de aprender a introducirla entre mis actitudes, porque te llevan a una vida más equilibrada (a mi parecer), sin filtros entre lo interior y lo exterior, una forma de vida consecuente.
Siempre he visto este blog como algo muy concreto, una faceta de mí muy delimitada, y, ¿por qué no? Un estado de ánimo (y más con el sentido inglés de 'mood' o 'state of mind'), una proyección de mí mismo casi con personalidad propia; el problema es que, después de haber crecido y evolucionado, esa personalidad propia de esa proyección se me queda pequeña, o al menos con las mangas cortas de más (por no ser descortés).
A veces me pregunto si borrar todo lo que ya hay, en total 164 entradas, entre las que hay -por supuesto- vídeos, paridas y tonterías. Lo cierto es que me da pereza cambiarlo todo radicalmente y a la vez, también me da pena borrarlo todo, porque en cierta manera es parte de mí (excepto por las malas influencias pedantes y gafapasta de hace un par de años, más o menos, muy farragosas), pero me siento un poco ajeno al entrar aquí, pues mi forma actual ha evolucionado, y éste trozo de mí, como una fotografía, permanece estático.
¡Ya he despertado de la pesadilla! Ahora sí que puedo decirlo sin pensar que sigo bajo la influencia de una alucinación hipnogógica, y lo que es más importante para mí, sin vacilar. ¿El secreto? Responsabilizarse de uno mismo, quererse y cuidarse (por dentro y por fuera), ser constructivo, calmado y tener una buena actitud.
El motivo de la canción de 'Look at me' es porque me recuerda al momento (1999) en que aún mantenía la esencia que he recuperado, así que, en cierto modo, supone un puente imaginario (y musical) entre entonces y ahora. Lo cierto es que siento como si a los 13 años hubiera caído en un horrible sueño, una pesadilla, de la que no me he despertado hasta hace un par de años (al menos a mí me gusta verlo así, es muy poético). Y en realidad, esa pesadilla tiene nombre propio, inmadurez, irresponsabilidad y abandono.
No creo que me canse nunca de dar gracias por todo lo que tengo, mi familia, mis amigos y esas personas especiales a las que tanto quiero, de las que, una de ellas me tiene sorprendido y feliz a partes iguales. Ni tampoco me cansaré nunca de dar gracias (a la vida misma) por esa herramienta que todos tenemos para aprender y evolucionar.